Desde tiempos inmemoriales,
cuando la historia no era más que un impreciso
esbozo narrado por los victoriosos, hemos existido los Bardos:
narradores, cronistas y poetas; artistas, juglares y trovadores;
tejedores de sueños que recogían mitos y leyendas,
de las canciones ancestrales, de los evanescentes sortilegios,
del arrullo del tempestuoso mar o del canto de las ninfas del bosque,
para transmitirlos durante generaciones entre aquellos
que nos quisieran escuchar, sumidos en un embrujado deleite.

Y es ahora, en esta Era donde la magia se diluye
junto con la esperanza de las gentes,
cuando nuestro pulso ha de redactar con renovada pasión
y nuestra voz resonar más allá de los sueños
.

Toma asiento y escucha con atención.

Siempre habrá un cuento que narrar.

miércoles, 18 de enero de 2012

La Voz


Ya son las seis de la mañana,

El reloj te escupe minutos.

No has conseguido dormir nada,

Tu cordura sigue de luto.




Tu almohada sigue empapada,

Y tú sigues cansado y confuso,

Es el final de la escapada,

Y la voz te grita un susurro.


Palabras que te vuelven a hacer sentir bien,

Que lo vuelven todo del revés.

Una colmena repleta de miel.

Y tú eres una abeja.


Estás en la estacada

Surcas el vacío entre tinieblas,

La voz es afilada,

Corta de un tajo todos tus problemas,


Es aterciopelada,

Una mentira tras otra mentira,

Es como una avalancha,

Tan pronto como empieza termina.


Cuando piensas que empiezas a comprender,

Que hay mucho más de lo que ves,

Quizás pienses que aún puedes vencer.

Quizá no sea tarde.


Despierta,

Quizás estés a tiempo.

Quizás puedas elegir.

¿Qué quieres escuchar?


Una voz que te inunde el corazón, y susurre que todo va a ir mejor,

O una voz que te rompa el corazón, y te grite: ¡nada puede ir peor!


En el fondo de tu alma,

La mentira es comodidad,

La voz es como escarcha,

Que congela tu realidad.


Pero es que al congelarla,

Toda tu vida es un espejismo,

Al filo de la navaja,

En un instante todo son añicos.


Un mosaico con piezas sin determinar,

Las olvidas, entre la bruma.

¿Cómo distingues lo falso de lo real?

¡Si es imposible!


Piensas que has escapado,

Que has conseguido ver lo invisible,

Estás equivocado.

Porque otra vez es la voz que te dice.


Una solución ficticia,

Tu mente será una llanura vacía,

Si sigues escuchando

La dulce voz de la mentira.


Todos mienten, nadie se dice la verdad,

En el fondo, sólo eres uno más.

Atrapado, siempre en la eterna espiral.

¿Qué es lo que quieres?


Una voz que te inunde el corazón, y susurre: todo va a ir mejor,

O una voz que te rompa el corazón, y te grite: ¡nada puede ir peor!

Una voz que te inunde el corazón, y susurre que todo va a ir mejor,

O una voz que te rompa el corazón, y te grite: ¡nada puede ir peor!


Una mentira dulce en tu paladar o la tristeza amarga de la realidad.

La cobardía de volverse a engañar, o mirar a los ojos a la verdad.


Una voz que te inunde el corazón, y te susurre: todo va a ir mejor,

O una voz que te rompa el corazón, y te grite: ¡nada puede ir peor!

Una mentira dulce en tu paladar o la tristeza amarga de la realidad.

La cobardía de volverse a engañar, o mirar a los ojos a la verdad.

2 comentarios:

Ginebra dijo...

El tiempo no solo nos arrebata, nos aporta conocimiento, y no solo eso, nos pone en práctica lo aprendido. La hipocresía y la mentira son enemigos número uno para muchos de nosotros, los que sentimos desde dentro y confiamos que el mundo es noble receptivo y por lo tanto sincero transmisor. Pero no es así, es pues lo aprendido que hemos de poner en práctica, sabiendo diferenciar de esa voz que miente, y de la que por lo contrario, y a veces con dureza, dice la verdad. Pero nada de esto importa sin nuestra propia actitud de lo que en realidad deseas escuchar. Si solo buscas consuelo, te agarrarás a un clavo ardiendo por dañino que sea, mientras que si buscas claridad en tu alma, sin duda encontrarás la luz, aunque para ello debas cruzar una tempestad.
Toda va a ir a mejor, y esto no es mentira, es una actitud, esa es la única realidad, tú mismo, el como lo afrontes…llorando, pataleando, gritando, porqué no¿? uno debe desfogarse ante aquello que le hace daño, pero de inmediato, hay que cerrar a cal y canto esa puerta de oscuridad, y abrir de par en par aquella que vuelva a cegar tus ojos y tu alma para tener la posibilidad de vivir, en un mundo difícil de hacerlo.
Y ésta es mi voz, nacida de caminos empedrados y lobos hambrientos, pero siempre desde dentro, de allí donde permanece esa brizna de luz que me hace sentir que hay esperanza, en un mundo gris…

Ha sido un placer leerte Axel, adentrarme de nuevo en esta senda, y sentir la necesidad de dejarte mi voz, en forma de letras… ;-)

Bsos

Chari dijo...

Guau, me has dejado sin palabras, como siempre que te leo.
Me he sentido identificada en algunas frases.
Saludos.