Desde tiempos inmemoriales,
cuando la historia no era más que un impreciso
esbozo narrado por los victoriosos, hemos existido los Bardos:
narradores, cronistas y poetas; artistas, juglares y trovadores;
tejedores de sueños que recogían mitos y leyendas,
de las canciones ancestrales, de los evanescentes sortilegios,
del arrullo del tempestuoso mar o del canto de las ninfas del bosque,
para transmitirlos durante generaciones entre aquellos
que nos quisieran escuchar, sumidos en un embrujado deleite.

Y es ahora, en esta Era donde la magia se diluye
junto con la esperanza de las gentes,
cuando nuestro pulso ha de redactar con renovada pasión
y nuestra voz resonar más allá de los sueños
.

Toma asiento y escucha con atención.

Siempre habrá un cuento que narrar.

miércoles, 23 de mayo de 2012

De la música (VIII, IX y X)


8- WE’VE GOT TONIGHT
Bob Seger
Stranger in town (1978)
“Tenemos esta noche, cariño, ¿quién necesita mañana? Tenemos esta noche. ¿Por qué no te quedas?”




Sus fantasías se fueron volviendo diferentes, más complejas, no mejores, sencillamente diferentes. Respondían al lógico proceso de la pubertad, estaba poco a poco dejando de ser un niño. Cada día que pasaba todo era más complicado, y apenas comprendía porque esa chica con la que había hablado una vez y media durante toda su vida iba ganando protagonismo en sus sueños.
Ahora eran como en las películas de esas que echaban por la tele y que había aprendido a odiar.
Pero aún así, esperaba fervientemente el momento en el que se durmiera. Porque la noche sería de los dos.


9- LADY WRITER
Dire Straits
Communiqué (1979)
“Tan sólo con la manera que su pelo cae sobre su cara, soy consciente de mi caída desde la cordura, a otro tiempo, a otro lugar.”



No pasaron los dos años que ella vaticinó. Apenas tres o cuatro meses después de su última conversación, fue él quién se acercó a ella. Era la primera persona a la que se acercaba en la vida probablemente.
- ¿Qué es eso que escribes?
Ella estaba escribiendo en un cuaderno, parecido al que tenía él.
- ¿Y eso te importa por?
- Porque me gusta escribir. Porque me gusta leer. Siempre te veo escribiendo. Tengo curiosidad.
Ella rió.
- Eso significa que hay algo más aparte de lo que sea que vive en tu cabecita. Que te interesa el mundo real.
- No del todo. Pero tú sí.- ni siquiera comprendió cómo dijo eso ni por qué.
- ¿Te intereso? ¿Te resulto interesante?
- No… no quería decir eso.
- ¿Ah no? Pues te vas a quedar sin saberlo.
Cerró el cuaderno, y se marchó.
Lejos de hacerle desistir, sin darse cuenta esa conversación la introdujo más en sus pensamientos. Sería la escritora de sus sueños.



10- HEAVEN
Bryan Adams
So far so good (1983)
“He estado esperando mucho tiempo algo que saque todo el amor que llevo dentro, y ahora mis sueños se hacen realidad.”





Sólo tenían catorce años. No comprendían lo que era el amor. De hecho, nadie lo comprendía a esa edad. Y menos él, porque durante toda su vida nunca había pensado en ello. Es normal, lo que le rodeaba tampoco le habría inspirado la necesidad de saber lo que era el amor y lo que implicaba.
Apenas recordaba a su madre, un recuerdo tan difuso y lejano que no llegaba a distinguirse entre tantos otros que revoloteaban por su mente.
Murió cuando él apenas tenía tres años. Su padre se consumió, pero se encargó de criarle. Criarle para él fue proporcionarle ropa y comida. Era suficiente pero no lo era. Nunca cruzaron una conversación de más de tres palabras por frase. Encerrado en esa casa durante años, y más encerrado aún en sus sueños, el amor no fue nunca importante, y nunca comprendió lo que las tontas canciones de amor querían decir ni a qué se referían ni porqué eran tan apasionadas.
Un día, todo cambió. Un día escuchó una tonta canción de amor en la radio, y quiso atravesar el cielo abrazado junto a su escritora. Seguía sin comprender lo que era el amor, no en vano, muchísima gente no llegaban a comprenderlo durante toda su vida. Pero por lo menos, se acercó a darse cuenta de por qué todo el mundo le daba tanta importancia.

1 comentario:

María dijo...

Un placer volver a tu senda, después del paréntesis de mis blogs para descansar, y ahora volver a retomar la lectura de tus entradas y compartir mis letras.

Un beso.