
Ella sale a la calle, cansada, aburrida, presa de la monotonía, ignorando la luz que desprende a borbotones, la magia que crea a cada paso que da. Ignorando que el mundo se detiene con cada uno de sus movimientos, ignorando cada una de las cosas que la hacen única y especial.
Y todo transcurre como siempre, previsible, la rueda gira una y otra vez, los días se atropellan con desidia, nada cambia...
... excepto para quien la contemple. Quien tenga ese privilegio, que se agarre a él, con toda fuerza imaginable. Porque es difícil subsistir en un mundo vacío, y más difícil captar gente que lo llena de verdad, que sin ser consciente, con un guiño, con un simple e involuntario movimiento, da sentido al sinsentido.
Porque ella, en el día más triste, más oscuro, más cansado, más aburrido, más monótono... sale a la calle...
... e ilumina el mundo.
1 comentario:
Axel, hace tiempo que no vengo a vuestro blog, espero ponerme al día poco a poco porque es uno de mis favoritos y es que estuve algo ausente estas semanas atrás.
Ella es la luz de los días,
es la mirada encendida,
es la fuerza del sentido,
la huída de la libertad.
Un beso.
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